Domingo 25 Octubre 2026
19:30h (puertas) / 20:00h (concierto)
Entrada anticipada 25€(+gg) (movingtickets.com); (Venta en taquilla sujeta a disponibilidad)

ELLES BAILEY
Hay una fortaleza inquebrantable que recorre el nuevo álbum de Elles Bailey, Can’t Take My Story Away. Ferozmente independiente, la cantautora británica lleva casi una década perfeccionando su arte. Su magnífica voz —inconfundible, áspera y llena de carácter— da vida a historias de resiliencia y supervivencia, de esperanza y nuevos comienzos. En su música encontramos un sentimiento de liberación mientras deshilacha los vínculos de las relaciones humanas, revelando con delicadeza verdades sobre nosotros mismos que quizá nunca habíamos llegado a reconocer.
«Mis discos más recientes eran, en cierto modo, instantáneas de un momento concreto», explica Bailey. «Cuando publicas tu álbum de debut, todo empieza a ir muy deprisa, así que esos discos se compusieron, se editaron y se giraron en muy poco tiempo». En cambio, Can’t Take My Story Away ha tomado forma durante tres años y reúne canciones cuyas primeras ideas se remontan a hace casi una década. «Este disco transmite una sensación de empoderamiento muy clara», afirma. «Y creo que ese sentimiento ha ido evolucionando desde que empecé a hacerlo, como si la persona que lo comenzó ya no fuera la misma».
Bailey atravesaba un momento muy oscuro cuando empezaron a surgir las primeras chispas del álbum. «Ha sido un verdadero viaje aprender a quererme y a sentirme cómoda conmigo misma», confiesa. «Todo comenzó cuando estaba en un punto muy bajo, y durante la sesión de grabación más reciente me di cuenta de que me sentía como una persona completamente distinta». Esa nueva confianza se percibe en el sencillo “Growing Roots”, con su instrumentación luminosa y envolvente y la voz de Bailey sonando clara y poderosa: «Me encanta cuando el viento sopla salvaje / y el sol incendia el cielo / y apenas puedo contener las ganas de salir corriendo y dejarlo todo atrás».
«En cierto modo, es una canción de amor clásica», dice Bailey sobre “Growing Roots”. Y, en efecto, hay un aire romántico en esa historia de ser amada precisamente por su espíritu libre, no a pesar de él. «Me ha costado mucho tiempo echar raíces porque siempre estoy de gira, pensando en el siguiente proyecto», explica. «La escribí cuando estaba agotada por las giras y pensé: “Quizá estaría bien quedarme un tiempo en casa antes de la próxima aventura”».
En “Blessed” encontramos otro ejemplo de la capacidad de Bailey para dar cohesión al álbum. Inspirada por la experiencia de sentirse querida «exactamente por quien eres», la canción brilla gracias a sus elegantes arreglos de cuerda y a una delicada guitarra. «La silenciosa locura de la medianoche», canta, «¿han perdido todas las estrellas su brillo? / Tu voz es la que consigue hacerme volver cuando estoy al borde del abismo / cuando nada parece ir bien». Nacida de una sesión de composición junto a su colaborador habitual Ash Tucker y terminada junto al productor Luke Potashnick, la evolución de la canción refleja también el crecimiento artístico y personal de Bailey.
La industria musical ha reconocido con frecuencia la original visión de Bailey dentro del sonido americana. En 2024 fue galardonada como Mejor Directo del Año en los UK Americana Awards y también como Vocalista del Año en los UK Blues Awards. Su tercer álbum, Shining in the Half Light (2022), alcanzó el número 1 de la lista oficial británica de Jazz y Blues y el número 4 en la lista de álbumes independientes del Reino Unido. Por su parte, su cuarto trabajo, Beneath the Neon Glow —que llegó al puesto 12 de la lista oficial de álbumes del Reino Unido— recibió excelentes críticas por la sinceridad de sus composiciones y por unas voces «extraordinarias» capaces de moverse «con total naturalidad entre la intensidad y la delicadeza». También otros artistas han reconocido su talento, invitándola a abrir conciertos para figuras como Van Morrison, Jools Holland o Rag’n’Bone Man, con quien además interpretó a dúo el éxito “Anywhere Away From Here”.
Quizá por eso sorprenda descubrir que Bailey ha tenido que enfrentarse en varias ocasiones al síndrome del impostor. Esa experiencia dio origen a “Angel”, un irresistible homenaje al blues y al sonido Motown, acompañado por una vibrante sección de metales. Aquí Bailey canaliza el espíritu de Janis Joplin con una voz ronca que evoca el humo de un puro elevándose sobre un vaso de whisky. «Originalmente la escribí como una balada junto a Aaron Lee Tasjan (Yola), cuando atravesaba aquel momento tan difícil en 2023, una depresión provocada en parte por perder la voz y temer haberla dañado seriamente», recuerda. Pero a comienzos de 2025 volvió a encontrar aquella letra, improvisó una melodía completamente nueva basada en lo que sentía en ese instante, la grabó y se la envió a su productor Luke Potashnick (Paloma Faith, Robbie Williams, Katie Melua).
«En el fondo, este disco es una auténtica colaboración con Luke, que ha dedicado incontables horas a dar forma y pulir estas canciones conmigo», afirma Bailey. «Durante estos tres años trabajando juntos he aprendido muchísimo de él. Su paciencia, su visión y el enorme respeto que siente por la composición han dejado una huella profunda en mi manera de entender la música».
Un buen ejemplo es la canción que da título al álbum, “Can’t Take My Story Away”. Escrita originalmente junto a Dan Bettridge, acabó llegando a manos de Potashnick cuando Bailey buscaba temas que encajaran en el disco. «Le dimos muchísimas vueltas, trabajando sobre esas ideas de empoderamiento y de alejarse de relaciones que intentan controlarte. Porque incluso en el dolor de marcharte también existe la libertad», explica. La canción brinda incluso por aquellos momentos en los que las cosas no salieron bien, y precisamente por eso resulta aún más inspiradora.
Elles también reserva un espacio para rendir homenaje a su amigo Matt Long, cantante, guitarrista y compositor de la premiada banda Catfish. Matt falleció trágicamente en octubre del año pasado, dieciocho meses después de ser diagnosticado de cáncer de colon. Él y Bailey irrumpieron en la escena británica del blues prácticamente al mismo tiempo, coincidiendo en festivales y giras. «Sentía que estábamos escalando juntos esa loca escalera musical», recuerda, «hasta que le diagnosticaron cáncer». Durante ese tiempo toda la comunidad musical se volcó para recaudar fondos destinados a su tratamiento. Tras su fallecimiento, sus padres le enseñaron una canción que Matt había escrito: “Better Days”.
«Empecé a invitar a nuestros amigos a cantarla conmigo», explica. «Sentía que quería llevar una parte de él al escenario cada noche. Es una canción preciosa, con un mensaje muy sencillo que creo que todos necesitamos escuchar».
La creación de este álbum fue un proceso especialmente natural para Bailey, algo que queda reflejado en “Constant Need to Keep Going”, donde la batería fluye hacia el bajo, la guitarra y la percusión como si siguiera el curso de un río. «Tiene una sensación muy orgánica, muy abierta», comenta. «Ha sido un proceso guiado por los propios músicos que estaban en la sala y por lo que cada uno sentía de forma instintiva». Uno de ellos fue el prestigioso productor y multiinstrumentista Ethan Johns (Paul McCartney, Michael Kiwanuka, Laura Marling), que preguntó a Bailey cómo imaginaba la canción: si debía sonar como un clásico tema country o si tenía otra idea en mente. «Le devolví la pregunta y Ethan empezó a improvisar suavemente con la batería. La banda se unió de una forma tan natural que acabamos encontrando un sonido melancólico y reflexivo, muy auténtico».
La autenticidad está en el corazón de todo lo que hace Bailey. Desde el estoicismo de “Dandelions”, que habla de la resiliencia colectiva de la humanidad, hasta “Tightrope”, donde aborda sus profundas experiencias relacionadas con la salud mental. El álbum se cierra con “Starling”, una conmovedora pieza al piano, desnuda e íntima, inspirada por la pérdida de un amigo cercano.
Can’t Take My Story Away es mucho más que una instantánea de un momento concreto: es un mosaico formado por los fragmentos de la vida de Elles Bailey, cuidadosamente ensamblados para construir un relato deslumbrante y lleno de matices.
