Domingo 21 Diciembre 2025
18:30h (puertas) / 19:00h (concierto)
Entrada anticipada 26€(+gg) (movingtickets.com); Taquilla 30€ (Venta en taquilla sujeta a disponibilidad)

SURFIN’ BICHOS
Para entender la trascendencia de Surfin’ Bichos, es necesario arrojar algo de luz sobre el contexto en el que surge el grupo. Para ello, hay que remontarse al final de la década de los 80, cuando la Movida agonizaba. Por aquel entonces, con una escena independiente nacional aún en ciernes, la irrupción del conjunto albaceteño lo cambió todo. Mientras el país miraba a otro lado, los Surfin’ exploraban en sus grabaciones un rock crudo y visceral, repleto de referencias bíblicas, que abría un mundo de posibilidades. “La luz en tus entrañas” (1989), “Fotógrafo del cielo” (1991) y el celebrado “Hermanos Carnales” (1992) son obras cumbre, además de aportar las claves que permiten decodificar todo lo que se precipitó inmediatamente después.
Si estos trabajos son considerados obras maestras es porque hablamos de discos únicos, especiales, en sintonía con su tiempo pero a su vez logrando proyectarse hacia hacia el futuro. Fácil de decir, muy difícil de hacer. Y es que los clásicos, si por algo son clásicos, es porque nunca acaban de decir lo que tienen que decir. Su discurso cambia, crece y evoluciona, estableciendo diferentes diálogos con la actualidad a medida que pasa del tiempo. Eso explica por qué el impacto de los Surfin’ se extiende más allá del 94, año en el que termina la primera etapa de su aventura tras la publicación de “El amigo de las tormentas” (1993). Fue el punto de partida de muchas cosas; también el de otros conjuntos musicales que les han mantenido ocupados durante estos años. Hasta ahora.
La máquina de Surfin’ Bichos no ha parado en todo este tiempo, pero en 2023 arranca de nuevo. Es más: lo hace con la formación original, compuesta por Fernando Alfaro (voz y guitarras), Joaquín Pascual (guitarras, piano, sintetizadores y más), José Manuel Mora (bajo) y Carlos Cuevas (batería). Las bandas regresan para exprimir su legado —legítimo, pero aburrido— o para demostrar que pueden seguir aportando. Surfin’ Bichos, que recientemente anunciaron la publicación del primer álbum con material nuevo en más de tres décadas, queda claro por qué opción se decantan.
GHOST TRANSMISSION
Ghost Transmission comienzan en 2012 y desde el principio tenían claro que querían llevar el grupo adelante de la forma más profesional posible. El verano de ese mismo año, y aprovechando las vacaciones, se encerraron en la casa de los padres de Tatxo para grabar algunos temas, sin más pretensión que se les pudiera escuchar por las redes y que la gente empezara a conocerlos como banda. La grabación fue muy casera, pero les permitió tocar en Barcelona (con sólo un concierto a las espaldas) dentro de la iniciativa Make Noise de Converse.
Al verano siguiente repetirían el proceso y se metieron a grabar otras tres canciones, ya con un sonido más definido y sonando más a lo que es Ghost Transmission. Mismo modus operandi, igual de casero, pero con las ideas más claras. Ambas grabaciones las puedes encontrar en su bandcamp y se puede descargar de forma totalmente gratuita.
Después de unos meses tocando aquí y allá, conseguirían ahorrar algo de dinero y en verano de 2014 deciden meterse por primera vez en un estudio. Se decidieron por Estudios Tigruss, en Gandía, porque se enamoraron de todo su material analógico y porque la cercanía les permitía volver a casa cada noche. De ese tiempo de grabación nacía “Apparitions“, el que será el disco debut de Ghost Transmission y que les significaba editar en una discográfica, El Genio Equivocado, que desde hacía ya tiempo les había echado el ojo.
En 2016, sin prisa alguna, graban en el mini estudio de Jorge Martí Climent (en su casa de Xàtiva) el que será segundo disco oficial. La tranquilidad de grabarlo a fuego lento significó dejar que las canciones respirasen y evolucionasen solas. La composición de la mayoría de temas se basó en pequeños loops rítmicos o armónicos sobre los que iban introduciendo o añadiendo partes. Esto marcó la dirección del disco. Está grabado en su totalidad sin amplificadores y con bases rítmicas digitales, lo que significa un enorme cambio respecto al anterior trabajo que fue completamente analógico. En “Echoes“, que se editaría en marzo de 2017. han utilizado nuevos elementos sonoros como sintetizadores, cajas de ritmos, bajos moog o percusión digital que han hecho que tenga un sonido más brillante y menos denso que “Apparitions”.
En 2022 publicaron «Get me high», un disco que huye de esa inmediatez de la que tanto oímos hablar los músicos estos días y que se ha hecho tan dueña de los procesos creativos, un homenaje a la música de los 50s y 60s con su particular visión que se colocó en el top del año de la edición Mondo Sonoro Valencia.
Ghost Transmission está actualmente formado por Tatxo y Mimi, Pep y Vicent. Nuevo sonido, nuevas vibras. Todo Rock & Roll, surf, garage y melodías de los años 50. ¡Muevan el trasero y bailen, maldita sea, bailen o serán condenados!
